P&M ha documentado los fenómenos en materia de mercadeo que han dinamizado la industria debido a la pandemia. El crecimiento exponencial del ecommerce, incluso en grupos poblacionales etarios donde antes no estaba naturalizado este canal, fue uno de ellos.
Sin embargo, a pesar del innegable impulso que esto representa para la recuperación productiva del país, hay factores que impidieron a los comercios aprovechar al máximo la oportunidad de crecer a la par del la digitalización.
Por ejemplo, durante los primeros meses de aislamiento, incluso, en grandes activaciones como los Días Sin Iva, HotSale y promociones propias de cada comercio, las plataformas de ecomemrce de algunas de las grandes compañías de retail y minoristas, no dieron abasto. Además, se vieron cortas en cuanto a las estrategias de marketing, desaprovechando la gran oportunidad de negocio de estos eventos de alto tráfico.
Pero en eso consistió el 2020. Retó a todos los sectores obligándolos a implementar una serie de cambios, de los cuáles aún no estaban preparados. Ese fue el año de ensayo, reinvención y aprendizaje. Ya para el último trimestre, las compañías estaban más experimentadas en la digitalización de los procesos y se enfocaron en prever y evitar errores que terminaran afectando las expectativas de los compradores.
Por lo anterior, Ecomsur Colombia destacó una serie de buenas prácticas para que las empresas que ya venden online o están planeando hacerlo, puedan participar en eventos de alto tráfico; de esta forma, mejorar la experiencia del cliente y lograr impactar KPI´s mediante esta estrategia.
1. Flexibilidad
La nueva dinámica del ecommerce exige una forma de operar que sea más eficiente en términos de costos y tiempos; tanto para vendedores como para consumidores. Los productores deberán aprovechar su infraestructura de forma creativa, para crear canales que generen experiencias híbridas. Así mismo, pueden ofrecer ventajas logísticas a los compradores, como entrega el mismo día o el día siguiente; tener inventarios disponibles en todas las ciudades; u ofrecer la posibilidad de cambio de productos comprados online a través de la tienda física.
2. Personalización
Entender cómo funciona la mente de un usuario es tarea de las marcas que quieren triunfar en el comercio electrónico. El éxito de una transacción de ecommerce se traduce en brindar al consumidor lo que quiere, en el momento en que lo necesita, a través de un canal optimizado; todo esto por medio de un proceso limpio y diseñado a su gusto y necesidad. Para lograrlo es necesario contar con un proceso de análisis de datos sobre las variables que mueven a su público objetivo.
3. Infraestructura
La tecnología es la columna vertebral de la adaptación de los comercios al ecommerce, por ello es importante encontrar soluciones de hardware y software que se adapten a las necesidades de cada negocio y les permitan a los comercios concentrarse en mejorar la experiencia. Para eso es importante encontrar un socio experto tanto en las posibilidades que ofrece la industria, como en las necesidades de los comercios, y pueda ofrecer soluciones a la medida y encargarse de que se integren con facilidad.
“La implementación correcta de un ecommerce y su manejo dentro de eventos y temporadas de alto tráfico se logra con la tecnología adecuada, procesos claros y un acompañamiento permanente a los comercios”, concluyó Andrés Jaramillo, Subgerente de Desarrollo de Negocios para Ecomsur Colombia.
Actualmente el mercado de nuestro país ya se encuentra maduro, y para los comercios la adaptación ya es una necesidad inaplazable. De acuerdo con el estudio de Cifras Estadísticas Marketing Digital Colombia 2021, el comercio electrónico en nuestro país está creciendo por encima de la media en la región, y se espera que al finalizar 2021 el colombiano sea el tercer mercado más grande de Latam.