El agua es un recurso natural no renovable que debido al cambio climático ha venido disminuyendo sus niveles, lo que significa que, cada vez más el porcentaje de agua potable en el mundo se reduce considerablemente. Las reservas hídricas del planeta pueden minimizarse en un plazo de 10 años, según un informe suministrado por la UNESCO, esto pone en riesgo a millones de personas a nivel mundial, principalmente aquellas que no tienen acceso directo al agua potable.

Las actividades industriales demandan un gasto enorme de este vital líquido, sobre todo las industrias alimentarias, químicas, hoteleras, de mantenimiento y limpieza y el sector de la construcción. Su uso eficiente permite a las empresas tener beneficios como ahorro de capital y energía, además de la disminución en la generación de aguas residuales, esto no es solo beneficio propio, sino también, permite a las comunidades aledañas no resultar afectadas ya que les aseguran el suministro de este recurso hídrico.
Hoy en día, las empresas han tomado conciencia del uso indiscriminado del agua y se han convertido en corporaciones con un consumo medioambiental responsable y esto hace que como parte de su Responsabilidad Social Empresarial, pongan en marcha medidas que contribuyen al ahorro hídrico y poner un granito de arena para contribuir a proteger este vital líquido y así permitir que las generaciones futuras puedan disfrutar de este recurso.
Existen un sinfín de alternativas que las empresas con conciencia ecológicas pueden ejecutar para el ahorro del agua y entre ellas tenemos:
1.- Realizar un plan para reducir el consumo de agua: Esto va a permitir conocer con exactitud cuáles son las actividades que se hacen dentro de la empresa que generan un gran consumo de agua. Para medir cual es el gasto hídrico, se pueden apoyar en estas interrogantes:
- ¿Cuáles son las fuentes de agua que se tienen para el consumo?
- ¿Cuántos litros de agua se consumen al mes?
- ¿Existen variaciones entre un mes y otro?
- ¿Con que fin se utiliza el agua dentro de las instalaciones?
Teniendo las respuestas, se puede empezar a ejecutar el plan adecuado.

2.- Revisión periódica de tuberías: Asegurarse de que los caños se encuentren en buen estado, asegurará que no se desperdicie el agua.
3.- Utilización de dispositivos que reduzcan la cantidad de agua: Esto se logra con la utilización de boquillas de cierre automático y manqueras de baja presión.
4.- Empleo de válvulas de solenoide: Estas válvulas permiten la optimización del uso de agua ya que permite que este líquido fluya solo cuando se requiera.
5.- Inclusión de todos los trabajadores: Es muy importante que todos los trabajadores que hacen vida en una empresa, puedan participar en los programas ecológicos para reducir el consumo innecesario del agua. Esto permite crear una conciencia ecológica que no solo será útil en su entorno laboral, sino también, en sus hogares y en cualquier lugar en donde se encuentren.
6.- Colocación de plantas de tratamiento: En muchas empresas el consumo de agua es necesario para realizar las actividades cotidianas, el uso de grandes volúmenes de este vital líquido hace que pueda haber desperdicios, los cuales pueden ser recuperados y limpiados mediante estas plantas de tratamiento.
7.- Involucrar a los consumidores y proveedores: Tener alternativas ecológicas que ayuden a la conservación del planeta, aseguran una imagen sostenible que invita a los consumidores y proveedores a interesarse por la problemática y poner en prácticas estas medidas en su día a día.
8.- Reutilización del agua: Existen varios sistemas que requieren el uso del agua, como por ejemplo: El lavado de maquinarias y equipos, transporte de materia prima, la purificación del aire y los sistemas de enfriamiento. Para evitar el desperdicio del agua, puede emplearse procedimientos que permitan recolectarla y nuevamente poder utilizarse.
Ser una empresa responsable con el medio ambiente, no solo beneficia al planeta, sino también, ayuda a mejorar la imagen corporativa, a ser más competitivo dentro del mercado y ganar más clientes y proveedores.