
Se trata de un pequeño robot diseñado por los científicos Noah Jafferis y de Farrell Helbling, de la universidad de Harvard (Estados Unidos), y de Kenny Breuer, de la también estadounidense Universidad de Brown.
El robot inspirado en un insecto volador, es denominado RoboBee X-Wing, de menos de cinco centímetros de longitud y de 259 miligramos de peso.
Los científicos encontraron que los vehículos voladores cuentan con elevados requerimientos de energía, especialmente a pequeña escala, por lo que tuvieron que ser atados a suministradores energéticos externos.