
Hoy en día en América Latina, las mujeres están llevando la batuta en lo que es el emprendimiento femenino, representando uno de los motores fundamentales para aumentar la productividad laboral y con ello contribuir al crecimiento económico digital de la región.
Las mujeres tienen más probabilidades de crear negocios que aborden o resuelvan un problema específico que hayan encontrado. Por lo general, lanzan principalmente negocios en sectores como ropa, accesorios, cosméticos, cuidado personal, alimentos, bebidas, maternidad, flores y regalos.
De esta forma, se abre paso a la participación de la mujer en el ecosistema emprendedor, panorama que augura el comienzo de una realidad donde el reto implica empoderar a la mujer para reducir la brecha de género en el mundo digital.
Las mujeres emprendedoras en Latinoamérica son cada vez más jóvenes y se encuentran en un rango de 20 a 30 años, edad donde desarrollan su potencial en ideas creativas después de una corta trayectoria profesional.