
Comenzar con un emprendimiento siempre será difícil a la edad que sea. Ser joven o adulto al momento de iniciar un negocio nuevo, tendrá sus ventajas y desventajas. Por ejemplo, los empresarios jóvenes cuentan con una mayor capacidad de recuperación ante caídas y una mentalidad más abierta, mientras los emprendedores adultos poseen más dinero, contactos, sabiduría y paciencia, elementos que les permiten afrontar mejor los imprevistos, una vez que se han embarcado en un nuevo proyecto.
Según Dan Olszewski, director del Weinert Center for Entrepreneurship de la escuela de negocios de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE.UU.), los empresarios “Baby Boomers” -como se llama a la generación nacida entre 1945 y 1964- “tienen más capital para invertir y más nociones de la realidad empresarial”.
Para el académico, “la experiencia y el conocimiento acumulado de esta generación del baby boom les pone en una mejor posición que la mayoría para alcanzar el éxito”. Y añade que “muchas de las empresas más exitosas del mundo, han llegado a esa situación gracias a los conocimientos del empresario sobre la industria en la que trabajan, siendo capaces de aprovechar, de alguna manera, esas nociones para tomar las decisiones oportunas”.
Si bien es cierto, el entusiasmo es alto entre los 20 y 35 años de edad, pero aún la experiencia es poca, sin embargo, en muchos casos el éxito es cuestión de suerte, aunque la experiencia resultaría un valor agregado muy importante.
Con información de Emprendedores News
